Las canchas estan desiertas,  las calles  vacías, los uniformes están por lavarse, los tenis guardados,  los  gritos  de euforia, triunfo y derrota solo quedan en el recuerdo  y  son cosa del pasado, pero una cosa es segura, la niñez  disfrutó  nuevamente  estos  juegos, el sudor  y el esfuerzo  se  compensó  el día  de hoy con una medalla  muy sencilla pero que vale más que el oro, porque representa  la coronación  del trabajo  y esfuerzo de los que estuvieron  en los juegos, desde las autoridades  educativas, maestros, padres de familias y sin faltar  los héroes  que son  los niños. Felicitaciones a todos, con nostalgia  despedimos  estos  juegos, si Dios nos  permite  la vida  será  el próximo  año,  Recordemos  que solo una  vez somo niños.