El 11 de julio de 1991 fue jueves al igual que ayer. Ese día a las 2 p. m. casi toda la población del país tuvo la oportunidad de dirigir la mirada al cielo y ver uno de los fenómenos más llamativos en el firmamento, un eclipse total de Sol.Grandes y chicos quedaron atónitos cuando el día se oscureció por algunos minutos cuando apenas comenzaba la tarde. El fenómeno se prolongó cinco minutos, durante los cuales se experimentó una leve baja de la temperatura y se activó el alumbrado público de casi todas las ciudades debido a la penumbra.La sensación era como si fueran las 6 p. m. El evento fue observado por millones de personas alrededor del mundo, tanto al aire libre como por televisión.Aunque casi todo el país amaneció nublado, al mediodía la situación cambió y el cielo se despejó, por lo que casi en todos los rincones del país se vio el eclipse. El ancho de la sombra proyectada sobre la tierra fue de casi 250 kilómetros y cubrió el territorio nacional ocurrió entre las 2:01 p. m. y las 3:08 p. m. Será hasta el año 2132 cuando, según los cálculos científicos, se podrá ver algo similar a lo que se vivió aquel 11 de julio, experiencia que quedó grabada en las mentes de muchos, quienes 24años después lo recuerdan con asombro.El entonces presidente de la República, Ingeniero Jorge Serrano Elias. Esa vez se puso a la venta una especie de anteojos con filtros, para evitar lesiones en los ojos al observar el paso de la Luna entre el Sol y la Tierra. El eclipse comenzó en el océano Pacífico y Hawái, pasando por México y por América Central hasta cubrir América del Sur. El efecto de penumbra pasó también por Colombia y finalizó en la región amazónica de Perú y Brasil. El evento creó confusión a muchos animales, principalmente en el campo, ya que buscaron su refugio, como si se tratara del comienzo de la noche.