El 11 de marzo de 1994 la población amaneció  sobresaltado con el repique de campana que se daba en el parque de San Lucas Tolimán, posteriormente consternado al enterarse del asesinato del Propietario de Panadería La Estrella David Yapan Pelen,  uno a uno los vecinos fuero aglomerándose el parque central de la localidad,  lo población salió de su casa hasta que amaneció debido a que esa noche no había servicio eléctrico en el municipio.


David Yapan es hijo del pastor Luis Yapan, donde por muchos años fue Pastor  de la iglesia Asamblea de Dios, casa­d o con Estela Jacinto Xinic,  familiar del entonces alcalde, Matilde Jacinto, quien dijo. Que "hace seis meses fue cometido otro asesinato y hasta aho­ra, no hay resultado de las investiga­ciones".
Durante una manifestación  los vecinos esa mañana exigieron el retiro de los agentes de la Policía Nacional y de la tropa del destacamento militar, endilgándoles "que no han hecho nada para contrarrestarla violencia y delincuencia que impera en el municipio,'.

La familia Yapan-Jacinto  de­nunció en ese momento  ante las autoridades correspondientes que el asesina­to se produjo a la 1:30 de la ma­drugada cuando 6 hombres ar­mados y con los rostros cubiertos, ingresaron por la fuerza a la casa de la víctima.
Los desconocidos gritaban insistentemente dónde está el di­nero, queremos que nos entreguen el dinero; que salga el que tiene el dine­ro porque nos lo tienen que entregar.
Los individuos rompieron, a pa­tadas, una de las puertas para diri­girse al patio principal, donde dispararon en tres ocasiones, al escuchar el Ociso salió de su dormitorio, pero al verlo, los delincuentes le dis­pararon aseguró uno de los  deudos.
Luego los asesinos la empren­dieron contra el suegro y logra­ron ingresara uno de los cuartos, donde le dieron vuelta a todo lo que encontraban, supuestamen­te en busca de dinero.
Los delincuentes, dijo la viu­da, "huyeron por la parte trasera y en la esquina hicieron disparos; mi hermano, corrio a buscar auxilio a la Policía Nacional, pero los agentes no le abrieron la puerta".
"A mi esposo lo mátaron como a un animal, el era un hombre bueno, no le hacia mal a nadie, po rel contra­rio se dedicaba a realizar una labor pastoral. Únicamente trabajaba para darle lo mejora nuestros  hijos'', acotó.

 Uno de los familiares  aseguró que las huellas que deja­ron los delincuentes   coin­ciden Con los que se encontraron en la subestación policíaca.
"Lo único que pedimos es que se haga justicia y que  los responsables de este asesinato les caiga todo el peso de la ley, no puede ser que en este pueblo sucedan todos estos hechos de violencia mas hacia el Parque para reali­zar la comparación.
El Juez de Paz Chac Cox  informó a la población que "las municiones que revisé son muy diferentes a los cascabillos en­contrados en el lugar del crimen, por lo que se descarta que haya sido utilizado el armamento de la Policía".
Posteriormente, el juez se apersonó a la casa del occiso don­de inspeccionó los diferentes am­bientes de la construcción y tomar declaración a los familiares.
Durante las diligencias practicadas un vecino indicó que "ya basta de hechos de violencia, los san­luqueños somos gente pacífica y ya no queremos ver más sangre."

El alcalde Matilde Jacinto ase­guró próxima "la próxima semana se realizará un Cabildo abierto para que la población determine qué si, va hacer con la subestación de la Policía Nacional".
En este momento le hago la siguiente pregunta a mi pueblo: ¿Creen ustedes que es útil la pre­sencia de la Policía Nacional en San Lucas Tolimán, sí o no?
El gobernador Luis Alberto Amézquita Ruiz dijo que una petición como la presentada por el pueblo debe ser bien pensada y evaluar conscientemente cuá­les serían las repercusiones del retiro de la PN.
Según las pesquisas que se han realizado, indicó, todo pare­ce decir que se trató de un hecho cometido por la delincuencia común, porque los victimarios conocían bastante bien el lugar.
La población, aseguró, se ha dejado mucho, siempre hemos
respetado a nuestras autoridades pero ellos nunca hacen nada por nosotros, al contrario han abusado en contra del pueblo.
"La semana pasada asesinaron a otro amigo, hace varios meses patea­ron al sobrino del alcalde y muchas veces se les ha visto embriagarse en las cantinas", comentó.
Esta vida ya no es posible, gritó, la Policía Nacional no hace nada por nuestra comunidad  y con esto ahora con esto creo que tenemos que que hacer un cambio en nuestro  pueblo,  Ya no queremos a los agentes policiales.    
Han pasado 22 años del aquel cruento asesinato y nunca se supo de los autores intelectuales y materiales de este crimen, ni el peso del la ley les cayo tal como la familia y la población exigió en su momento.