En la mañana del 28 de julio de 1981, unos hombres armados entraron en la casa parroquial del padre Stanley buscando al cura de la barba roja. No tardaron en encontrarlo y en ejecutarlo de dos tiros en la cabeza. Ese año fueron asesinados en ese país centroamericano otros nueve sacerdotes católicos, todos a manos de escuadrones similares a los que ejecutaron al padre Stanley.
El sacerdote católico Stanley Rother, nacido en Oklahoma, dedicó su vida a los indígenas de Guatemala. Aprendió su lengua y tradujo el evangelio para ellos. En el dialecto maya de la zona del lago de Atitlán era conocido como Aplas (padre).
Parroco y Mártir en Santiago Atitlán, Guatemala.
Próximo a ser Beatificado.